martes, 8 de septiembre de 2009

EL BOON DEL CAUCHO
El desarrollo a costa de la explotación indígena.

por, Pablo Taricuarima

Durante décadas hasta la actualidad se considera la explotación del caucho en la amazonía como una gran actividad comercial y su  minimo aporte a la economía  peruana, en comparación con otros productos en materia prima como el salitre (guano)que fueron exportados de Peru. El caucho o balata, shiringa como decian los nativos; a esta resina sacada gota a gota de los arboles desplegados en toda la extension amazonica de Brasil, Peru y Colombia. Sin embargo esta materia prima fue mas aprovechada por las empresas Europeas. Esta epoca duró aproximadamente en toda su intensidad hasta el año 1910 y practicamente finalizo a inicios de la primera guerra mundial, colocando al desarrollo rápido de ciudades como: Manaus, Iquitos; la ultima mencionada, fue una aldea de indigenas "Iquito" que luego fueron exiliados al maltrato racial y aniquilados en su gran mayoria. Iquitos; un lugar con inmensas riquezas  arquitectónicas, aproximadamente este pueblo inicio su desarrollo con la llegada de comerciantes obsecionados con el Gebe, especialmente del continente viejo, europeos con el ideal de hacer fortuna rápida y fácil, no encontraron mejor forma a costa de la explotación y abuso de los nativos, por ser mano de obra barata.
Esta increible epoca no sólo fue en el sentido comercial, si no en el ámbito cultural, tanto así que  me cuesta resaltar que el mismo arquitecto Frances: Alfred Eiffel, quien diseño la imponente torre Eiffel en Paris, diseño una casa de fierro que tardaron en llegar a Iquitos, y que ahora es orgullo de los mestisos urbanos. Iquitos actualmente tiene otros edificios que  se pueden contemplar cuando vicites esta sofocante ciudad(algunos turistas prefieren estar lejos de esta ciudad, y se adentran a su selva primaria, comprando un paquete turistico ofrecida por las agencias).Desde de su fundación como la quinta área metropolitana del Perú en 1864, y en 1869 la capital departamental de Loreto.El boom del caucho fue creciendo rápidamente de 2,088 kgrs en 1862 a 58,584 kgrs en 1870 solo en Loreto.( estadística tomada de Larraburre y correa, ediciones de leyes y otros documentos del departamento de Loreto, t. XVI pg: 125). El esfuerzo sobre humano realizado por los aborígenes conocedores del lugar fue el principal impulsó de esta exportación, lo cual dio mayor facilidad de encontrar esta goma en lugares agrestes inaccesibles de la selva, cuando se elevo la demanda insaciable, hasta siendo un punto de interés importante del gobierno a pesar de la ubicación y la distancia lo cual ocasiona un difícil acceso a la selva.
La cultura amazónica  tiene un amplio sentido de conocimientos y expresiones materiales e inmateriales, cada comunidad  aborigen de la zona,  esta compuesto de grandiosos relatos, mitos, leyendas, artesania, etc.
 
Pero todo este desarrollo descomunal en aquellos tiempos y para un lugar tan alejado de otras ciudades, se justifica penosamente a base del maltrato que sufrieron los indígenas  por parte de los patrones caucheros, cuando se acrecentaba la demanda de la goma, como manifiesta: Roger Casement; diplomático que fue enviado por la cancillería Británica a investigar la empresa cauchera del magnate: Julio Cesar Arana. Manifiesta en su informe la muerte de casi 40.000 indigenas amazonicos; comparando con otro genocidio en el otro continente (norte de Africa), llamando al "Putumayo" un nuevo Congo” . Por las matanzas sistemáticas, violaciones masivas de indigenas, asesinados, mutilados, brutalemente. Nuevamente se demostraba el decaimiento de la razon occidental, cegada por la ambicion y riqueza. Los personajes principales de esta pelicula, llamando asi a los nativos que sufrieron, por asi justificar esta barbarie, con la ficcion del film. Son estrellas que vivieron su fama en un mundo oscuro sin tener más opción de someterse a la "ley de la selva", soportando dolores enfermedades, el máximo de su esfuerzo físico, dando raíz solo a la resignación.
 
El Cauchero, hombre aventurero nómada, temerario explorador, atrevido, sabio conocedor de los secretos de la selva, capas de vivir a sus expensas con solo su machete, su escopeta y su hacha (José Pareja Paz Soldan, geografía del Perú, t II p 77). Soldan describe al Verdugo de los indigenas. El cauchero, un enemigo inseparable del Shiringuero indigena; un ser sensible y conocerdor de cada planta de la selva, el cual se encargaba de recolectar cuidadosamente esta resina. Los nativos decían las lagrimas del árbol; y con sus caricias consolaban su llanto, que  a la ves representaba cada penuria de los que jamás debían  llorar. Cada indígena  esclavizado, retirado de sus chozas a golpes y muchas veces por oponerse  era  muerto como salvaje, los niños llevados al campamento del cauchero para ser vendidos como objetos y las mujeres como concubinas. Todas estas correrías de parte de los seres que violaban a cada instante los derechos humanos. 
 
           "Sin embargo despiadadamente perseguidos por los caucheros quienes constantemente asaltaban sus tambos   para robar sus provisiones, llevando lejos y sometido a la esclavitud, y si oponía resistencia hallaba su muerte sin misericordia,(H. Fuentes o.c, t II, pg: 141).

La disminución poblacional indígena durante todo el proceso de la demanda cauchera, fue muy extrema hasta casi llegar al aniquilamiento total de muchas tribus alrededor de la cuenca del río Putumayo y el Amazonas (Gustavo Fonseca, la exploración del caucho titulo: Dislocaciones tribales pg: 26). La palabra dislocaciones tribales acuñada por Patricia Lyón en 1975.  Cuando la explotación marcaba su ritmo sin parar, la demanda en mano de obra exijia realizar las famosas "correrías" por todos los extremos amazónicos, causando un fuerte desiquilibrio cultural,  cuando  al unir en un solo lugar a hombres y mujeres de distintos clanes (boras, huitotos, ocainas, resígaros, andoques). De allí la fusión atribuida al parentesco actual, sin ser ajeno tambien a la presencia de la lengua andina(quechua) en la amazonia.

La apertura de navegación en la amazonia lo realizo Brasil en 1867, dado que en el Perú en la capital: ciudad de Lima, se había firmado el 23 de octubre en 1851, un tratado de navegación para el comercio internacional y la exploración, permitiendo la navegación de grandes barcos que provenían de Europa y norte América por el océano atlántico hacia la amazonia. Todo esto nacía presurosamente cada ves mas, desde que se invento el proceso de vulcanización en 1839, hasta que en 1910 la exportación representaba mas del veinticuatro por ciento del total de exportaciones del Perú y mas del noventa por ciento que se vendía al mundo, provenía de la cuenca amazónica. Sin embargo a pesar de las prohibiciones  para exportar las semillas, el ingles Wickhan, comisionado del gobierno ingles consiguió en el año 1876 sacar clandestinamente 70.00 kilos de las semilla del caucho, que sirvieron de base para la plantación en Malaos Indonesia y otros lugares de Asia, y en 1905 se exporto el primer cargamento de 170.00 kgrs de caucho Malayo, la exportación clandestina de las semillas del caucho hacia el otro extremo del mundo, mirando desde el punto de vista bueno para el indígena, quizás representa la piedad de sus dioses amazónicos que conspiraron para tal hecho, pero realmente el declive y su total desaparición de la demanda nace de allí, y dejando al gobierno Peruano sin un recurso económico mas, aunque pensándolo bien, el gobierno capital gozó muy poco de los beneficios del boom del caucho, el aduana del departamento de Loreto tiene míseras informaciones sobre cuanto realmente se exploto del "oro negro".
Pensar en la época del caucho, colocando temporalnte al olvido aquel  infierno que pasaron mis abuelos y nuestros hermanos indígenas.La historia de la selva amasónica cambio para siempre con el descubrimiento del caucho, el cambio se realizo a través del derramamiento de sangre y sudor y de verdaderas lagrimas de sufrimiento y dolor (ILV,pueblos del peru, pg: 53).

Es poca la información que se puede hallar para tal magnitud desastrosa de aquella epoca que pasaron los indigenas. Todas las empresas incluyendo el de Arana, expresan técnicamente datos que dan vuelta en el mismo circulo "que no saben nada".
Durante las lecturas realizadas sobre el Boon del caucho  son dolorosas, no solo nos llena de impotencia, de cómo un ser humano puede dañar salvajemente al otro; la misma asimilación indiferente del gobierno de los paises complices de todo esto, que siempre se desarrollan de una forma asimétrica, explotanto el territorio del indigena sin consultarlo antes, sabiendo que  los nativos siempre estuvieron  en la selva, mucho antes desde que se creara el estado republicano, o la misma conquista de los españoles al llegar a America, llamándolos en algún momento a los indigenas"seres salvajes" sin rey ni ley, cuando en realidad fueran los  mas salvajes ellos por seguir ignorando esta parte de la historia amazonica.
 Finalizo este ensayo, y pretendo hacer entender a reflexion esta epoca, como un parto doloroso de nuestra historia indigena amazonica,  para la inmensa  riqueza que seguimos siendo dueños, que mas temprano que tarde, esto se volvera a justicia y se reinvindicara lo que siempre nos hemos merecido como hombres originarios de la selva.


"SEGUN EL OJO VERDE" (2000)
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Pueblo Kukama-kukamiria
Familia Tupí-Guaraní
Población 40 000 hab. APROX
Ubicación Kukama: Cursos bajos de los ríos Marañón, Ucayali y Nanay, y en el Amazonas; caseríos cerca de Pucallpa e Iquitos. Kukamiria: En el bajo Huallaga y en el Urituyacu
Jurisdicción Política Dpto. de Loreto


Aunque la tendencia actual es considerar a estos pueblos como si fuesen uno, las crónicas coloniales se refieren a ellos de manera específica. Hablan de la nación Cocama o la Gran Cocama, llamada así por su fama de haber tenido mucha gente y por el temor que inspiraba entre sus vecinos del Ucayali, cuando recorría los ríos en armadas de cuarenta y cincuenta canoas. A los kukamiria las crónicas los nombran como la Pequeña Cocama o también como los guallagas, por estar sus asentamientos a orillas de este río. Ellos compartían con sus vecinos los jebero el rasgo común del vestido masculino, consistente en un corto poncho, abierto a los costados, que les llegaba hasta la cintura.
El padre Lucas Espinosa indica dos probables orígenes de la palabra cocama, dependiendo de las raíces que se tomen para explicar el vocablo: 'gente de fuerza' y 'gente de allá'. En el caso de la palabra cocamilla, señala que su significado sería 'cocama de corazón' o 'cocama legítimo'.
Referencias históricas
Los kukama son mencionados por primera vez en la crónica de la expedición de Juan Salinas de Loyola, en 1557, que fue además el primer europeo en navegar el río Ucayali. El espectáculo debe haber sido impresionante: pueblos de entre 200 y 400 casas cada uno, que se extendían a lo largo de más de 300 km de las márgenes del río. El nombre de Gran Cocama quedaba así justificado.
Un siglo más tarde los jesuitas iniciaron su trabajo de reducir a la población en centros misionales, con la finalidad de evangelizarlos y de aprovechar su fuerza laboral en las encomiendas y en la expansión de su propia obra religiosa. A partir de entonces se presentan en la zona una serie de epidemias que ocasionan muertes masivas entre los indígenas. Ante esta situación, ellos respondieron mediante rebeliones y dieron muerte a los misioneros. El alzamiento y posterior fuga de éstos puso belicosos a los kukamiria, quienes intentaron matar a los soldados de una escuadra y a su teniente general. Abandonaron sus casas y el río mismo, que se despobló, y en 1643 huyeron a la zona de la Gran Cocama.
En los siglos posteriores, los auges económicos del barbasco (Lonchocarpus) y caucho (Castilloa ulei) reclutaron mano de obra kukama. Muchos migraron a Brasil para trabajar en haciendas. Kukamas andariegos se expandieron también por toda la Amazonía peruana. Hoy se encuentran kukamas en lugares tan distantes entre sí como Pucallpa (San Pablo de Tushmo), los alrededores de Iquitos (poblados de Santo Tomás, Rumococha -rumo es la palabra kukama que significa 'yuca'- y Santa Clara) y el río Putumayo, frontera con Colombia. También están en Nauta, ciudad que fue fundada hace más de 150 años por un kukama.
Situación actual
El adoctrinamiento religioso, los matrimonios con gente venida de fuera, su dispersión espacial y su inserción en el mundo urbano han producido una serie de cambios en este pueblo. Uno de ellos es la extendida pérdida de su lengua. Pero el cambio más nocivo causado por estos siglos de contacto se expresa en el temor de la gente a identificarse como indígena, al haber asimilado la carga racista de la sociedad invasora. Esto último, sin embargo, ha comenzado a cambiar en los últimos años, a partir de la vinculación de la gente con el movimiento indígena nacional liderado por AIDESEP.
Los kukama han constituido dos federaciones que actúan en las cuencas del Pacaya y del Samiria. Las comunidades enfrentan serios problemas en la actualidad por estar asentadas en una zona declarada como reserva nacional y por la negativa del Ministerio de Agricultura a reconocerles el derecho a la titulación de sus tierras, tal como lo establece el Código del Medio Ambiente.
Son alrededor de cien las comunidades kukama, kukamirias y mestizas que están dentro de los límites de la Reserva Pacaya Samiria, que albergan cerca de 35,000 personas. Ellas viven la terrible experiencia de haber quedado convertidos en ilegales dentro del territorio que heredaron de sus antepasados.
"El bosque es nuestro mercado y nuestra vida", dicen con frecuencia los pobladores de las comunidades, y es una expresión muy exacta. En el bosque están los mamíferos, peces, aves y tortugas que sirven de alimento a la gente; y los pequeños animales (larvas, cangrejos, caracoles), frutos y demás productos vegetales que recolectan para comer o construir sus viviendas y utensilios domésticos. En el bosque habitan también los seres de la naturaleza, dueños y guardianes del monte a quienes los indígenas deben pedir permiso cuando quieren tomar alguno de los animales o plantas que protegen. Con ellos la gente establece relaciones de reciprocidad similares a las que rigen su vinculación con las demás personas. Por su parte, los kukamiria organizaron su federación en 1980, que es una de las organizaciones fundadoras de AIDESEP. Además de la titulación de las tierras comunales, esta federación impulsa la defensa de las cochas que constituyen despensas naturales de proteínas para la población.
Fiestas
Los kukama y kukamiria han dejado de realizar algunas de sus antiguas celebraciones, como por ejemplo, la de la pubertad, en la que encerraban a las muchachas en una casa apartada cuando tenían su primera menstruación, con el cuerpo pintado y adornado con plumas multicolores de diversas aves.
La ceremonia del corte de pelo sí es festejada aún. Al niño se le dejan crecer los cabellos desde su nacimiento. Al cumplir dos años, se le atan mechones de pelo con cintas de diversos colores, cada uno de los cuales le corresponde a un distinto padrino que tiene que pagar una contribución por cortarlo. El padrino principal paga una suma mayor. La cantidad reunida es entregada a los padres del niño para que atiendan a sus necesidades. Luego, todos los asistentes danzan y brindan con chicha de yuca (masato) por los padres y por el niño.
Después de la Conquista, los kukama y los kukamiria han sido muy influidos por el cristianismo, de allí que muchas de sus fiestas se refieran a eventos propios de esta tradición religiosa. Por ejemplo, Bajada de Reyes (6 de enero), Semana Santa, Corpus Cristi, Todos los Santos y Navidad.
El mundo empieza al nacer Kémarin, el primer hombre kukama, hijo de una gran mujer boa y de Kémari, el dios kukama, una paloma que se convirtió en ángel.
Los primeros tsumi, chamanes ayahuasqueros conocen por medio de sus visiones que hay cinco espacios o soles, que llamamos así porque el sol atraviesa todo. En el Wepe Kuarachi, primer sol, debajo del agua viven los kuarara con sus gorras que son rayas y sus casas de pura tierra. También un inmenso muiwatsu (boa) que bota burbujas al mundo de los peces. Los kuarara le piden al tigre de aguaque sujete al muiwatsu para que no salga de la cocha porque si sale habrá grandes remolinos.
En el Wepe Mukuika, segundo sol, viven los peces, lagartos, bufeos, el paiche y las boas pequeñas. La dueña del agua es la Ipira mama con sus largos cabellos. Ella decide que crezca o merme el agua.
En el Mutsapirka, tercer sol, vive el pueblo kukama con sus plantas, animales, seres naturales, curanderos y la gente que ha muerto. Cuando queremos sembrar, pescar o ir de cacería se les pide los dueños o espíritus que viven en el monte, en el agua, en la tierra,en el árbol y en otros lugares para que los animales caigan en las trampas.
En el Irakua, cuarto sol, viven las almas y se relacionan con el médico ayahuasquero. En las casas que se encuentran entre flores, estrellas y pájaros, sobre la cumbrera, viven las almas de los muertos buenos. Los muertos malos son quemados y sus cenizas forman las nubes del cielo.
En el Pichka, quinto sol, vive Dios y tambén está Kémari, el dios kukama, una paloma convertida en ángel. Más abajito, se encuentran los cerros y, elevado en medio de eso, vive el cóndor mama, el jefe de todas las aves de la tierra.

COSMOVISION

Por: Witurio Yuyarima, Miguel Caritimari
 
El mundo empieza cuando el primer hombre kukama, llamado Kémarin, nació de una gran mujer boa y, al nacer, recibió el poder de su padre, Kémari. Al hacerse joven escuchó voces desde el agua de donde salió, que le decían: “Hijo, en el lugar donde estás no sólo eres tú quien vive, hay más personas, animales y otros seres, a todos ellos los verás en tus sueños (visión) y los gobernarás para toda la vida”. Antiguamente, Kémari era un viejo bueno, tranquilo, que vino a la tierra y preñó a la boa para que de allí saliera el pueblo kukama. Era así por haber cumplido con las dietas y conductas. Es llamado Kémari porque las palomas lo llevaron hasta el último espacio del mundo para mirar desde allí a sus hijos kukama, que nacen y mueren. Él ya no es persona de la tierra, es del espacio llamado cielo; se convirtió en ángel.
El mundo está sostenido por cuatro hombres de dos cabezas, son hombres gigantes que lo están cargando. Su color es negro en todo su cuerpo, no comen, tienen bastante fuerza para resistir el peso del mundo kukama-kukamiria. Cuando se cansan y se cambian para cargar la tierra, hacen el temblor, entonces decimos que los hombres negros se están cansando.
Los primeros tsumi, chamanes ayahuasqueros, conocen por medio de sus visiones que tenemos cinco espacios en donde se encuentran los seres de la naturaleza y los seres invisibles:
- Primer Sol: donde está la ciudad debajo del agua, donde viven los seres kuarara y el Muiwatsu, boa grande.
- Segundo Sol: donde está el agua con sus animales, y la sirena.
- Tercer Sol: donde se encuentra el pueblo kukama-kukamiria y sus bosques, los seres de la naturaleza (terrestres y aéreos) y los seres invisibles.
- Cuarto Sol: donde está la ciudad de las almas.
- Quinto Sol: donde está Dios, el ángel Kémari y el Cóndor mama.
Los llamamos así porque pensamos que el Sol atraviesa los cinco espacios del mundo.
Primer Sol, Wepe Kuarachi
Allí se encuentran los seres que viven bajo la tierra, debajo del agua. En este espacio viven los kuarara, que se tapan con sus gorras de rayas (peces), con sus pies redondos, anchos. Viven en dos casas de pura tierra. Tienen sus crías, las taricaya mamas (madres de las tortugas acuáticas) y su cría el tigre. También se encuentra un inmenso Muiwatsu (boa) que bota burbujas al mundo de los peces y que se encarga de jalar a los espíritus de los muertos malos para convertirles en otra boa. En este primer espacio hay una espesura de poca agua, con tierra. En el medio viven seres que el dios kukama, Kémari, castigó. Este Muiwatsu era espíritu malo de brujo, que mataba a cualquier persona; por ese motivo Kémari no recibió su alma y lo pone en las cochas (lagos) remontadas o bajo el agua para que cumpla desde allí todas sus faltas que ha cometido. El Muiwatsu es madre de las cochas, al cabecear hace temblar toda el agua. Los seres kuarara le dicen a su cría, el tigre, que lo agarre al Muiwatsu del rabo para que no salga de la cocha; entonces el tigre corre a sujetarlo. La boa grande hace mucha fuerza, quiere escaparse. Los kuarara le dicen a su cría taricaya mama: “Anda, ayuda al tigre, con tu peso aprieta a ese Muiwatsu para que no escape de la cocha, él es quien siempre nos ayuda a sujetar la tierra. Si sale, hará remolinos grandes (muyunas)”.
Segundo Sol, Wepe Mukuika
Es donde viven los peces, lagartos, bufeos, el paiche y las boas pequeñas. Aquí vive la Ipira mama con su cabello largo. Ella es la dueña del agua, ella decide que merme o crezca el agua de los ríos y las cochas. Desde allí conversa con el tsumi (chamán kukama) para decirle algo que va a suceder en el río.
Tercer Sol, Mutsapirika
Es habitado por la gente del pueblo kukama-kukamiria, animales, plantas, gente muerta, seres naturales, curanderos. Este espacio está boyado o flota en el agua. Antes de construir nuestras casas conversamos con los espíritus del bosque y pedimos que nos den los materiales que necesitamos. Cuando queremos sembrar, pescar o ir de cacería se les pide a los dueños o “madres”, espíritus que existen en el monte, en el agua, en la tierra, en el árbol y otros lugares como en la colpa, la cocha, la quebrada o en la chacra. Cuando se pone trampa, se les tiene que pedir o hablar algo diciendo bien. Sinó, estos espíritus no hacen posible que los animales caigan en las trampas puestas, es decir, hacen correr a sus crías.
Al pie de un huasai (palmera) está la “madre” de los animales del monte: el Shapishico. A él no le gusta que se disminuyan sus crías, por eso arranca la soga de la trampa elástica para que salga el majás (roedor) y el venado, y la trampa se queda arqueada, sin resistencia, por la fuerza del animal.
Cuando se encuentran aguajes (palmeras) en la época de producción y alguien corta un tronco, esos aguajes son protegidos por sus “madres”. Ellos son los dueños del aguaje, usan camisas rojas, pantalones negros y sombreros; ellos cuidan sus plantas. Si alguna persona va a destruir aguajales, las “madres”comienzan a llamar al viento con su poder y precisamente viene un ventarrón sin ninguna lluvia y con este fuerte viento la persona que está tumbando el aguaje se desmaya, con esos malos olores que atrae el viento, ya sea olores de palos podridos, algunas resinas o algún animal muerto. En todos estos malos olores que recibe, el hombre comienza a debilitarse por el daño que hace la “madre” del aguajal. En el aguajal existen todo tipo de plantas medicinales y plantas hechiceras. Todas ellas tienen sus “madres” y con todas se relaciona el médico ayahuasquero, tsumi.
Hay una casa donde el tsumi cocina su ayahuasca. Después de cocinarla, se va más allá, a un lugar silencioso para tomar la ayahuasca y se sienta en una banquita icarando (llamando a los espíritus) con cigarro mapacho; con la otra mano agarra la shacapa (atado de hojas, para espantar a los malos espíritus). A su lado va a poner el afrecho del ayahuasca que saca de la olla; la olla seguirá humeando hasta que quede pura esencia de ayahuasca. Debe tener una planta de chacruna para mezclar con el ayahuasca, porque sin esta mezcla no hace efecto, no hace ver visiones. También debe tener un tronco de tabaco (cigarro mapacho) que se utiliza en el mismo momento para que se acerque la “madre” del ayahuasca. Si el tsumi en su visión ve que hay una vela prendida dentro de una casa, significa que va a haber muerte en esa casa. Antes que muera la persona, su alma anda vagando por el espacio, anda volando en el aire. Antes, cuando alguien moría, las familias abandonaban las casas, de pena, y las hojarascas secas se amontonaban sobre el techo.
Cuarto Sol, Iruaka
Es la ciudad más grande de las almas. Ellas se relacionan con el médico ayahuasquero que vive aquí, en el tercer espacio. Viven ahí personas buenas, aves, también hay estrellas, candela, un camino por donde llegan los muertos de la tierra a la casa donde juzgan a los buenos y malos. Se sabe que dentro de la casa grande de las almas hay miles y miles de velas. Son velas de la gente que viven aquí en la tierra. Las velas enteras y bien prendidas son las de la gente que va a tener larga vida; las velas delgadas que están por terminar son para las personas que no van a tener larga vida, y las velas que están terminándose son para la gente que están en días de morir o de los más ancianos.
Al lado de la casa grande hay un fuego ardiente donde son quemadas las almas malas; las almas que viven dentro de la casa grande ellos las hacen cumplir sus castigos por los malos actos que hacían aquí en el mundo con sus parientes. En cuanto llega el alma malo al pie de una cruz grande que está al comienzo de la carretera, los pájaros mai-mai, comienzan a gritar fuertemente. Al escuchar que gritan, las almas de la casa grande vienen por las carreteras a encontrar el alma para llevarle a la casa de ellos. Allí en la casa grande hay almas que son guardianes que cuidan las velas y también vive el primer curaca kukama, quien llegó primero a esa casa. Los muertos malos son quemados en la candela. La ceniza lo riegan y forman las nubes del cielo. Sus espíritus se forman en boas, tigres, aves extrañas. Y viven llamando en lugares peligrosos, en los bosques oscuros y en sus chacras.
En las casas que se encuentran entre las flores, pájaros, estrellas, nubes pequeñas, con los mai-mai sobre la cumbrera (techo), viven las almas de los muertos buenos. Ellos viven allí sembrando camote para que coman los muertos que van a venir. La carretera del cielo está cubierta de flores. A ambos lados están los pájaros mai-mai chupando las flores.
También hay dos señales que son camino del Sol y camino de la Luna. El camino del Sol está más arriba que el camino de la Luna porque estando cerca del tercer espacio, afectaría mucho a la gente y a otros seres. Por eso Dios lo colocó en el último espacio, casi a su nivel, y a la luna más abajo. Porque si el camino hubiera sido unido, en cualquier momento habría eclipses. Por eso Dios hizo con su poder que cada cual tenga sus caminos para caminar.
Quinto Sol, Pichka
Es de color celeste, en él se encuentra Dios rodeado de sus ángeles en medio de las nubes grandes; desde allí nos mira. También está el dios kukama, Kémari, una paloma transformado en ángel. Dios es el anciano, vive en su techado, solamente sus ángeles lo hacen sentar. Dios dice a sus ángeles: “Hijos, a ver, arranquen mi pelo para mirar si es blanco”. Entonces ellos hacen como si le jalaran su pelo, pero no le arrancan ningún pelo. Mientras que Dios no los ve, con la otra mano arrancan su pelo de ellos. Arrancando su pelo, lo hacen mirar. “Dios padre”, le dicen, “aquí esta tu pelo”. Dios padre dice: “¿Verdad que este será mi pelo? Porque yo lo veo que está negrito”. Después de eso, nuevamente los ángeles lo hacen echar en su pesebre. Si Dios padre mirara que su pelo es blanco, en ese preciso momento se levantaría y vendría aquí a la tierra para hacer su juicio final y crear otro nuevo mundo.
También, más abajito, se encuentran los cerros y, elevado en medio de eso, vive el Cóndor mama. Él es jefe de todas las aves de la tierra, desde allí mira a las otras aves para poder ordenarles qué hacer.
Cuando el mitayero (cazador) ve que el venado o la sachavaca caen en la trampa, pero que el animal haciendo fuerza se arranca la soga y corre, al no poderlo alcanzar, solamente lo maldice, diciendo: “Has corrido llevando la soga, morirás allí y te va a comer el Cóndor mama”. Entonces, de cansancio, el venado se enreda en una rama y se muere. El mitayero se comunica con el Cóndor mama y le dice: “Cóndor mama, usted que miras desde lo alto, te invito que vengas acá al mundo a comer el venado podrido”. Entonces baja el Cóndor por su camino por donde alumbra con la luz del rayo, aquí al mundo. Después de comer, nuevamente sube al cielo por el mismo camino hasta llegar al cerro más elevado.
Antiguamente el Sol estaba casado con la Luna, pero un día se amargó con ella por el mal comportamiento de sus hijos, las Siete Cabrillas (estrellas), que cuando salían a pescar regresaban tarde a la casa. Entonces un día pelearon hasta decidir se-pararse. La Luna cogió a sus hijos y se los llevó, lloró junto con ellos y subieron al espacio, arriba de la ciudad de las almas, un poco más abajo de donde vive Kémari. De esa manera la Luna sale a alumbrar junto con sus hijos en la noche. El Sol se fue solo, por otro lado. Pero Kémari, al ver que estaban peleando, se amargó. El Sol se hizo rojo, por avergonzado, y allí quedó hasta el día de hoy.
 
Autor: Miguel Augusto Caritimari (pintor cocama)
foto: El Ojo Verde
 

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